Una de las cosas que hacen los psicodélicos es revelar secretos acerca de la conciencia, el mayor misterio de todos. Albert Einstein decía: "la emoción más hermosa que podemos experimentar es la de lo misterioso; es la emoción fundamental que subyace a todo verdadero arte y toda verdadera ciencia". Y eso es lo misterioso que se experimenta con el LSD, cuando sientes o percibes ese algo que no puede explicarse con simples palabras.
El LSD es una de las sustancias más poderosas que ha desarrollado el ser humano para influenciar la mente, incluso pudiéndose hasta comparar con la energía y materia nuclear.
La experiencia mística y la expansión de la mente
James Fadiman, psicólogo estadounidense, relata para Netflix que cuando tomó por primera vez LSD su vida se transformó, afirmando que su "yo", con todas sus virtudes y defectos, era parte de un ser más grande que estaba conectado a todos los demás seres. En otras palabras, fue la clásica experiencia mística de entender la unidad y el entramado de todas las cosas.
Casi siempre la mayoría de nosotros ve el mundo a través de un grupo reducido de filtros. Al tomar LSD y expandir la conciencia, todas las posibilidades y todas las perspectivas se multiplican.
Desde personas del común, pasando por gurús, psicólogos hasta la CIA, los psicodélicos han sido parte fundamental en el desarrollo de metodologías implementadas asociadas con el ser.
¿Por qué el tabú hacia los psicodélicos?
Durante el transcurrir de los años, los psicodélicos, para muchos que no se adentran en el tema como para los escépticos, son considerados sustancias dañinas y mortíferas para el humano. Considerado como droga ilegal hasta la actualidad.
En los años 60, posiblemente el punto de partida hacia tal denigre a los psicodélicos, la CIA tenía su propio programa de investigación. Trataban de descubrir qué hacer con los psicodélicos, obteniendo resultados caóticos en los primeros experimentos; se hacían la pregunta sobre si el LSD podría ser un suero que sirviera para interrogar al enemigo. Para el lapso de los 60, la CIA daba LSD en los hospitales de veteranos en conjunto con la Universidad de Stanford. Se dice que uno de aquellos veteranos, llamado Ken Kessey (escritor estadounidense), fue la mayor equivocación para la CIA en la experimentación con psicodélicos. Acertadamente se llamó la revuelta del sujeto fallido. Kessey junto a su banda de entusiastas decidieron organizar una serie de pruebas ácidas. Miles de jóvenes en el área de la bahía de San Francisco, California, recibieron LSD en un esfuerzo de cambiar la mente de una generación. Por ello, se podría decir que la agitación cultural de los 60 comenzó con la CIA, un experimento de control mental que salió muy mal.
Tomar psicodélicos: no es prioritario, pero es importante
Desde Albert Hoftmann, padre de los psicodélicos, hasta Steve Jobs, creador de Apple, pasando por Stewart Brand, creador de las publicaciones Whole Earth Catalog: antes de Steve, Stewart fue quien pensó en la computadora personal, no como la herramienta de presión industrial sino como una herramienta de liberación. Para él, el consumir por primera vez LSD fue una experiencia creativa; pensó que si se pudiera tomar una fotografía de la tierra desde el espacio, se cambiaría la perspectiva de todos. Luego de ese comentario propuesto por Stewart bajo los efectos de la sustancia, la NASA inició una campaña para girar sus cámaras y tomar fotografías de la tierra, llegando a hacer vines con eslóganes algo paranoicos que decían: "¿Por qué nunca vimos una foto de toda la tierra?". No es seguro si tal comentario llegó a los oídos de los ejecutivos de la NASA, pero respondieron con una impresionante fotografía de la tierra: la primera foto de la tierra completa vista desde la luna.
Para muchos psicólogos, el LSD con el debido manejo ha logrado un cambio significativo, una transformación y ha sido milagroso para muchas personas que padecen de ciertas enfermedades. Lo consideran una experiencia que nos permite volver a experimentar una conexión con el universo, con la naturaleza de la creación, con las relaciones, siendo estos unos de los aspectos sanadores.
Conciencia y capacidad de asombro
Los expertos hablan de dos tipos de conciencia: uno es la conciencia focalizada, que es muy directa, dirigimos la atención hacia algo, pensamos en eso y es una herramienta poderosa. El otro tipo de conciencia, asociada con los niños pequeños, es la conciencia iluminada: en lugar de iluminar un punto fijo, ilumina todo, todo llega a ellos, ven lo que no habían visto, un gusano en el suelo, una Catarina en una hoja. Se trata de recuperar la alegría, la frescura, LA PRIMERA IMPRESIÓN, ESA CAPACIDAD DE ASOMBRO QUE TENEMOS AL SER NIÑOS. Es como limpiar una ventana para poder ver mejor; los psicodélicos nos permiten sorprendernos como no lo hacíamos desde niños, te recuerdan el mundo y sus maravillas de una forma que habías olvidado. Este no será un estado permanente, solo será como un recordatorio, un recordatorio de lo que hay allá afuera, como también la puerta para convertirnos en verdaderos filósofos de vida.
"Lo único que necesitamos para convertirnos en buenos filósofos es la capacidad de asombro" — Jostein Gaarder.
Aristóteles, que vivió hace más de dos mil años, pensaba que la Filosofía surgió debido al asombro de los seres humanos. Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas, opinaba él. Lo que pasa es que, conforme vamos creciendo, esa capacidad de asombro parece ir disminuyendo. Y todo porque nos habituamos al mundo tal como es. Esa es la causa de que no todo el mundo se convierta en filósofo: la mayoría se aferra tanto a lo cotidiano que el propio asombro por la vida queda relegado a un segundo plano.
Los filósofos y los niños tienen en común la capacidad de asombro. Se podría decir que un filósofo sigue siendo tan susceptible como un niño pequeño durante toda la vida; un filósofo jamás ha sabido habituarse del todo al mundo. Para él o ella, el mundo sigue siendo algo desmesurado, incluso algo enigmático y misterioso.
¿Considerarías, de acuerdo a lo planteado, que los psicodélicos pueden ser una buena alternativa para convertirnos en verdaderos filósofos?
Nota importante: Este artículo tiene un carácter puramente informativo y educativo, enfocado en el análisis histórico, filosófico y cultural de la percepción humana. El contenido aquí presentado no constituye una invitación, incitación ni promoción al consumo de sustancias psicodélicas. La decisión y responsabilidad sobre cualquier práctica personal recae exclusivamente en el individuo, considerando siempre los riesgos, el contexto legal y el marco ético de cada jurisdicción.